Es Nochebuena y los hijos no están. Una salió de vacaciones con la familia de su marido y el otro vive en un país lejano a causa de su trabajo. Habrá una reunión con la familia extendida, todos los hermanos y sobrinos estarán ahí, pero los más cercanos faltarán.

¿Cómo afrontar una situación así?

Los adultos mayores pueden padecer una gran tristeza —hasta depresión en algunos casos— cuando sus seres más queridos no están a su lado en fechas tan significativas como la Navidad, aunque esto puede suceder también en aniversarios y otras celebraciones importantes. Resulta doloroso recordar todos esos años en los que la familia estuvo junta y saber que esas memorias pertenecen a un tiempo lejano, que difícilmente se repetirán. Y esto genera una profunda soledad.

Las condiciones suelen ser únicas para cada familia: tal vez no estará un hijo solamente, tal vez ninguno, quizá estarán juntos en un lugar distinto al hogar… Lo importante es que los padres, o los abuelos si es el caso, no podrán compartir la Navidad con quienes más les importa.

Es en esos momentos que una cálida compañía en casa puede hacer una gran diferencia.

Y esa es la principal cualidad que define a nuestras Caregivers: brindan “una compañía muy especial” en el momento indicado. Si bien cuentan con capacitación de alto nivel, tanto para atender situaciones diarias como emergencias, brillan por su gran toque humano y por el gran acompañamiento que dan en casa.

Pero lo más importante es saber que los padres, o los abuelos, se encuentran bien. Si no se puede estar presente en estas fechas, lo mejor es preverlo y evitar que se queden solos.