El invierno es la época ideal para disfrutar de un desayuno en la cama, una caminata bajo un cielo despejado y un chocolate caliente mientras se ve una película o se lee un buen libro al lado de un ser amado. Sin embargo, también es una época para poner especial atención en el cuidado de los adultos mayores.

La llegada del frío puede ocasionar desde dolor en las articulaciones hasta gripes que, mal cuidadas, pueden ocasionar complicaciones médicas graves que requieran de una hospitalización. La mejor manera de garantizar el bienestar de los padres, o abuelos, es observando ciertas precauciones.

Temperatura:

Las bajas temperaturas tienen diferentes niveles de afectación dependiendo de en qué parte del país se viva. Aún así, se debe tomar como norma general que durante la madrugada y en las primeras horas de la mañana es cuando más frío se siente. Por esta razón, es de suma importancia asegurar que nuestros seres queridos cuenten con la ropa adecuada, tanto de uso diario como para la recámara (sábanas, cobijas, etc.), para hacer frente al clima de la temporada.

Para los estados en los que el descenso de las temperaturas es pronunciado, el uso de sistemas de calefacción en casa puede hacer una gran diferencia.

Alimentación:

Debido a que es una época en la que las enfermedades respiratorias están a la vuelta de la esquina, es importante mantener una dieta balanceada que contenga todas las vitaminas y minerales necesarios para fortalecer las defensas. Asimismo, es importante recordar que, aunque es una época de comida deliciosa por las reuniones que nunca faltan, no hay que dejar de cuidar el peso.

Cabe mencionar que, contrario a lo que se cree popularmente, el consumo excesivo de vitamina C no necesariamente ayudará a prevenir o tratar las enfermedades respiratorias y sí puede dañar la función hepática y renal y ocasionar una pérdida de calcio.

Cuidados Médicos:

Es recomendable acudir a un centro de salud para recibir la vacuna contra la influenza estacional. De la misma forma, es de suma importancia mantener un riguroso seguimiento médico si se tiene tendencia a padecer de las vías respiratorias. No hay que olvidar que un resfriado mal cuidado puede llegar a convertirse en un problema serio.

Compañía:

Finalmente, aunque con la misma importancia, es imprescindible que nuestros adultos mayores cuenten con una compañía de calidad. Nuestras caregivers brindan “una compañía muy especial” para que los padres, o los abuelos, disfruten de sus actividades cotidianas sin caer en la soledad que puede sentirse cuando las obligaciones de los hijos los mantienen lejos.

Estar bien acompañado es la clave para disfrutar hasta del momento más pequeño.